Para realizar la hemodiálisis, el acceso vascular debe estar
disponible de forma regular. Las venas son naturalmente demasiado frágiles para
esto, pero las arterias están demasiado asentadas para ser extraídas con
frecuencia. Las fístulas arteriovenosas (AV), que unen una arteria y una vena
cercana, generalmente se crean para superar esto, ya que después de unas pocas
semanas la vena se vuelve mucho más resistente.
Probablemente el paso más crítico, doloroso y crítico para
los nervios durante una sesión de diálisis es colocar la aguja en la fístula
AV. Las complicaciones son frecuentes y los pacientes generalmente odian este
paso, ya sea que vaya bien o no.
Advent Access, una compañía con sede en Singapur, acaba de
obtener la Marca CE Europea, lo que le permite introducir su sistema de acceso
vascular av-Guardian, que cambia radicalmente la forma en que normalmente se
realiza la hemodiálisis. Implica colocar dos implantes debajo de la piel que
pueden ofrecer un acceso confiable y prolongado a la vasculatura. Se espera que
esto reduzca el trauma a la fístula AV, disminuyendo las tasas de
complicaciones y resultando en menos dolor y otros problemas.
Una de las posibilidades con el nuevo enfoque es que
permitirá que más pacientes reciban diálisis en el hogar, ya que los pacientes
podrán acceder a su sangre con confianza usando una aguja. La vena no está
realmente en contacto con los implantes. Simplemente proporcionan una
"puerta de guía de guardián" para poder llegar a la fístula AV sin
problemas. Debe ser compatible con todos los tipos de configuración de diálisis
y funcionará con cualquier máquina.