Medir el flujo sanguíneo es importante durante una variedad
de procedimientos quirúrgicos, así como en entornos de cuidados intensivos. Por
lo general, esto se realiza de manera intermitente, por lo que no hay muchos
detalles temporales en las lecturas. Un equipo de investigadores de la
Universidad de Flinders en Australia ha desarrollado un prototipo de catéter
vascular de prueba de concepto que puede detectar pequeños cambios en el flujo
sanguíneo a su alrededor.
Debido a que el sensor y el catéter al que está conectado
son tan estrechos, tiene el potencial para ser utilizado en unidades de
cuidados intensivos neonatales, ya que los bebés prematuros a menudo sufren
caídas en la presión arterial y un suministro deficiente de oxígeno a los
órganos. Las cirugías en bebés y pacientes críticos también pueden mejorarse al
proporcionar información importante sobre el flujo sanguíneo a los médicos.
El dispositivo funciona de una manera novedosa. Un LED que
produce una luz amarilla se usa para calentar la sangre que pasa cerca de la
punta distal del catéter. Luego se usa un sensor de rejilla Bragg de fibra para
detectar estos leves cambios en la temperatura. Cuanto más rápido detecte el
sensor la sangre ligeramente caliente, más rápido se moverá a través del vaso.
Debido a que el proceso toma microsegundos, los resultados son casi
instantáneos.