La luz es una gran herramienta para obtener imágenes del
exterior del cuerpo y para mirar el interior con endoscopios, pero mirar a
través de más de unos pocos milímetros de tejido generalmente requiere otras
modalidades, como las radiografías y la ecografía. El uso de la luz para mirar
a través de la piel, los músculos y otros tejidos blandos ha sido un objetivo
difícil de alcanzar para muchos científicos. Un equipo de la Universidad
Carnegie Mellon ha ideado una nueva forma extraordinaria de usar la luz para
mirar profundamente en los tejidos como nunca antes.
Como los tejidos son muy irregulares, dispersan la luz en
todas las direcciones. Esto da como resultado imágenes borrosas que no
proporcionan la resolución necesaria para identificar características
anatómicas o patologías importantes. La nueva técnica de Carnegie Mellon
utiliza ultrasonidos finamente ajustados para comprimir y relajar los tejidos
blandos, por lo que crea una lente virtual que enfoca la luz que atraviesa. Los
investigadores comparan su enfoque para hacer que el tejido sea más
transparente, y su método puede utilizarse para enfocar a través de diferentes
tejidos y en diferentes profundidades.
El enfoque tiene una gran importancia para observar el
cerebro, diagnosticar enfermedades de la piel y detectar tumores profundamente
asentados.